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En la esquina del amor olvidado,
sobre la negra acera indiferente
burdos pasos de caminante hastiado
y amargo llanto de dolor ausente.
En el oscuro metal oxidado
que corta el aire y el pesado ambiente,
muertos reflejos de un cielo ahogado
en los absurdos ojos de la gente.
Duda de otoño y primavera grana,
en el lugar donde todo se ha ido
siniestras estrellas y luz insana.
Muerte del alma, dolor de latido;
donde la sombra me envuelve y me gana
desvelados ojos color de olvido.
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